Características generales de los pisos flotantes
La características principal de los pisos flotantes, y como lo indica su nombre, se da al momento de la colocación, en donde se coloca sin la necesidad de ser pegado, atornillado o clavado al suelo. Los pisos flotantes se caracterizan por ser tablas que van encoladas entre si, y se colocan sobre diferentes superficies, las cuales deben ser llanas, secas y firmes, como pueden serlo suelos de madera, de carpeta, de cerámica y de mosaicos. Son pisos de buena y larga duración, además de se resistentes. Al momento de decidirse por un piso flotante, es recomendable realizar una adaptación de las tablas del piso. Esto significa mantener, durante un par de días, las piezas del piso flotante en la habitación en donde serán colocadas, con el objetivo de que se adapten al clima de la pieza. Colocación del piso flotante Para la colocación de un piso flotante, se deben de tener en cuenta, algunos aspectos previos. En primera instancia, y en pos de evitar la humedad y amortiguar los sonidos, se debe cubrir la superficie del suelo ha cubrir con una lámina de polietileno de 100 micrones, y otra de espuma látex, de 2 mm. de espesura. Una de las ventajas que tiene el piso flotante es la de no exigir ningún tratamiento posterior a la colocación, luego de instalado, ya puede ser utilizado. De todas maneras, el piso flotante no debe colocarse en lugares de alta y constante humedad, como baños, lavaderos o saunas. Sin embargo, si son ideales para sitios en donde se pretenda una colocación rápida. Debe colocarse con una dilatación de 10 mm en las juntas, mientras que las tablas hembras deben ir contra la pared, al comenzar la colocación. Tipos de pisos flotantes Existen dos tipos de pisos flotantes. Por un lado, está el piso de madera natural laqueada, por otro, los pisos de tablas melamínicas. Estos últimos son los menos costosos, pudiendo implantarse sobre losa radiante. |