Construyendo una barbacoa Entre las instalaciones más importantes, después de la casa, está el área que hace de las comidas en exteriores la ocasión más frecuente y agradable de sacar partido a los jardines de la parcela. Se puede decir que habiendo espacio para ello, su construcción es de primera necesidad. Si todavía no cuenta con un lugar suficientemente dotado de utensilios necesarios para un buen asado, esperamos que estas indicaciones para confeccionar una barbacoa de hechura fácil y bien implementada, le estimule a realizar esta pequeña obra de albañilería. Para construir una barbacoa se utiliza ladrillo industrial tipo Princesa, denominado Rejilla Standard, de 24 por 11,5 por 9.0 centímetros. Si emplea de otras medidas, se alterarán las dimensiones de la barbacoa; pero en caso de que la diferencia esté sólo en la altura del ladrillo, deberá aumentar o disminuir las hiladas para obtener la altura total adecuada, entre 85 y 90 centímetros. |
Primero el radier de la barbacoa Conviene realizar previamente un pequeño radier de dos metros por 80 centímetros y de 10 centímetros de altura. En este radier se dejan enterrados espárragos de fierro estriado de 8mm -más conocido como fierro de construcción- y de una longitud de 1,10 m. Estos se ubican de tal modo que coincidan con los orificios de los ladrillos en los quiebres y extremos de muro. Los esquemas se basan en el tamaño real de los ladrillos a usar, de modo que se eviten los cortes o parches innecesarios. Recuerde marcar los niveles en listones auxiliares, a fin de construir la albañilería en buena forma. Para pegar los ladrillos entre sí, prepare un mortero de pega regular, con una proporción de una parte de cemento por cuatro de arena, más una cantidad de agua suficiente para formar una masa moldeable. La hilada "A" es la primera a realizar. Sobre el radier previamente mojado, se coloca una cantidad de mortero tal que, terminado, tenga una altura entre 1 y 1,5 centímetro. Se van colocando los ladrillos con mortero también en su costado, y las diferencias de tamaño e irregularidades se dejan hacia el lado menos visible de los muros. Una vez terminada la hilada A, se coloca mortero en su superficie y se construye la hilada B. Posteriormente se alternan las hiladas C y B, situando siempre entre ellas la hilada A. La idea consiste en que no coincida la junta entre ladrillos en dos hiladas consecutivas, para lograr una buena trabazón de los muros. No obstante, haga un máximo de cuatro hiladas en el mismo día. Terminaciones de la barbacoa Los espárragos se doblan al terminar la hilada número siete del ejemplo, y sobre ellos se construye la hilada final -la número ocho del dibujo-, que se confecciona colocando los ladrillos de cabeza, dejando una superficie más ancha. Esa diferencia queda hacia afuera, como remate en la parte frontal, y hacia el interior en la parte de atrás. En la zona de la asadera se deja para afuera. Los costados de los ladrillos que quedan con los huecos a la vista, se cubren con mortero mezclado con fragüe para baldosines cerámicos. En el hueco central de la asadera se colocan perfiles de fierro en L de 30 por 30mm, a 15, 25, 55 y 65 centímetros del borde superior. Los dos inferiores son para apoyar una bandeja de metal con los bordes doblados y, en lo posible, con una altura de unos 8 centímetros para contener el carbón encendido; los superiores, para ubicar una parrilla de fierro. Ambas deben adecuarse a las medidas, de modo que puedan regularse en dos alturas. En los espacios laterales se distribuyen a gusto bandejas de madera impregnada, para guardar el carbón, chambrear el vino tinto y tener a mano los aliños, platos y ensaladas. Finalmente, la albañilería se limpia y barniza con barniz hidrófugo. |