Un comedor integrado a la cocina
Integrar el comedor diario a la cocina puede, en principio, tener algunos inconvenientes, sobre todo para aquellos que prefieren aislar el espacio reservado a la preparación de los alimentos para evitar que el olor y, eventualmente, el humo invadan otros ambientes de la casa. Sin embargo, tiene unas cuantas ventajas: permite que quien se encarga de cocinar esté relacionado con el resto de la familia, algo bastante importante cuando hay chicos pequeños (que hay que vigilar) o cuando son más grandes y no disponen de otro espacio para tareas o juegos. De otro modo, es inevitable que ocupen el living, un espacio que generalmente se prefiere mantener ordenado para recibir visitas, y que tiene muebles u objetos más delicados o costosos. Al diseñarla es necesario tener presente, en principio, que la cocina cuente con una buena extracción de olores y humo y que el comedor esté bien ventilado. Por otra parte, el ambiente debería tener un hall que permitiera pasar a la parte privada de la casa y contar con un acceso a un tolete cercano o al baño de la familia. Si bien es posible integrarlos sin divisiones, la tendencia es delimitar ambos espacios con un "separador" que puede ser un mueble, una bodega o un desayunador. Es, además, un modo de dar intimidad al lugar de la cocina. El comedor diario debe adaptarse a la composición de la familia, lo que determinará el tamaño de la mesa. Si son muchas personas y el espacio disponible es pequeño, las sillas se pueden reemplazar por bancos esquineros. El sistema, sin embargo, no se recomienda si hay niños pequeños que se levantan de la mesa con frecuencia, obligando al resto de los comensales que se ubican en el banco a hacer lo mismo. En este caso, la mesa redonda permite mayor comodidad además de que se pueden colocar más sillas a su alrededor. Si el comedor se destina a una pareja, se puede incluir mayor cantidad de muebles y colocar allí el televisor, con un espacio suficiente para instalar sillones. Incluso será posible crear un ambiente más cálido instalando una estufa a gas. Este tipo de comedor diario es ideal si la familia acostumbra a "vivir" mucho esa zona de la casa y permite reservar el living para ocasiones sociales. Si, además, el ambiente cuenta con una salida a un patio, tendrá mejor ventilación y luz. La armonía de los materiales Por tratarse de dos ambientes contiguos que no están aislados entre sí, habrá que elegir los materiales que mejor se adapten a uno y otro teniendo en cuenta además que éstos armonicen. No es necesario, por ejemplo, que tengan los mismos pisos ya que la cocina necesita una superficie fácil de limpiar y resistente (como la de la cerámica) y el comedor admite madera o, inclusive, hasta una alfombra. Es frecuente que para diferenciar ambos espacios, los cielo rasos estén a diferentes alturas: muchas veces, el que corresponde al comedor se puede "bajar" con madera. La iluminación también sirve para separar los dos ámbitos: mientras que en el área de la cocina se puede instalar una iluminación pareja, el comedor diario se puede iluminar con s spots o con una lámpara col colgante sobre la mesa. Resulta mucho más agradable que ambos ambientes tengan carácter diferente (para que no parezca todo una cocina gigantesca). Es también una rnanera de que el comedor diario (aunque esté unido a la cocina) sirva inclusive para recibir visitas cuando no se lo usa para comer. Estilos en amoblamientos Cuando se crea un comedor diario a partir de una separación (una mesada, un desayunador o una bodega) este mismo mueble puede dar lugar a instalar un banco esquinero del otro lado, que permita colocar mesas y sillas y ambientar el comedor. Necesita, sin embargo, que el estilo reproduzca o armonice con el del amoblamiento de la cocina propiamente dicha. La armonía no significa necesariamente igualdad o uniformidad v cuando los juegos de comedor se colocan independientemente de la línea divisoria, es posible elegir entre variantes como mesas de madera en algarrobo o pino y sillas con los mismos materiales (por citar las más comunes). También se puede optar por muebles de caño de hierro pintado: la mesa se puede armar con una base metálica y tener una tapa de laminado plástico (más económica) o de vitrea, según la importancia y el estilo del comedor. Las sillas, en este caso, conviene que sean tapizadas en tela vinílica o cuero que son de fácil limpieza y larga duración. |