Construcción y elementos que constituyen al techo
Con el objetivo natural de la protección y cubierta ante toda contingencia climatológica, los techos se componen por diferentes elementos y por diferentes materiales, los cuales pueden afectar e influir a diferentes formas y diferentes fines. En todos casos, la resistencia frente a cualquier a cualquier eventualidad exterior es el objetivo primordial de todo techo. Los techos, según su composición, cuentan con una serie de elementos. Algunos de ellos son los faldones, una suerte de planos unidos. Las limas, por otra parte, son las subdivisiones de las que puede contar cada techo, separando a cada plano. En cada caso, los faldones y las limas, son anexos que complementan la construcción del techo. Otros elementos que pueden constituir la conformación del techo, de acuerdo a la construcción general de la vivienda o edificación, son las claraboyas y las esquineras. Materiales y formas de techos Dependiendo directamente de la estructura, el diseño y la arquitectura general de la construcción, los techos pueden tomar diferentes formas. Por un lado están los techos planos, los cuales se caracterizan por ser superficies lisas y sin relieve. Por otro lado, están los techos inclinados, en donde se presentan, por ejemplo, los techos a dos aguas. Los materiales que se usan o se pueden usar a la hora de la construcción de un techo, son el zinc, el barro, la fibra sintética, la madera, el vidrio, el plástico o el hormigón. Tipos de techo Como explicábamos, son diversas las posibles formas de techo. Por un lado, dentro de la categoría de techos inclinados, están lo techos a dos aguas, techos a tres aguas, e incluso los techos a cuatro aguas, existiendo también los techos de una sola pendiente. En lo que refiere a los techos planos, las variantes se pueden dar en relación a las diferentes subdivisiones o a los distintos planos de los que puede contar la construcción general. |