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Instalaciones eléctricas - Construcción del hogar
Montaje de un nuevo circuito eléctrico En las viviendas que no son de construcción reciente, el montaje de un nuevo circuito eléctrico puede constituir un serio problema, aunque sólo se trate de instalar un nuevo punto de luz. Estas dificultades se deben a la situación particular que pueden tener las paredes, en las que no es posible operar para lograr un circuito empotrado como sería lo más correcto.  Una instalación eléctrica superpuesta Una instalación superpuesta, es decir, no empotrada, si no se lleva acabo atendiendo a un mínimo de seguridades puede dar lugar a ciertos riesgos: el revestimiento aislante de los conductores, con el tiempo y por efecto del recalentamiento provocado por el paso de la corriente, acaba endureciéndose y puede resquebrajarse. Asimismo, un golpe accidental puede ocasionar daños importantes a los mismos conductores, con las inevitables consecuencias negativas (corto circuito, «calambrazo» si se entra en contacto con ellos, riesgo de incendio, etc.). Por ello es absolutamente indispensable proteger de la manera más eficaz los conductores de toda instalación. Instalaciones eléctricas externas Las viejas instalaciones externas hechas a base de conductores con revestimiento de algodón, que llevan plomo como recubrimiento externo, tienen que ser reemplazadas por otras que se hallen dentro de la normativa vigente de uso de la baja tensión. Para tramos cortos y en ambientes adecuados (hay que excluir los que se hallan en sitios húmedos o donde se producen vapores, como baños, cocinas, sótanos, etcétera) es tolerado el uso externo, y superpuestos directamente a la pared, de cables con un doble aislamiento plástico o de goma. El sistema de fijación a la pared puede ser muy diverso: grapas de plástico con clavos, abrazaderas, plaquitas, grapas con recubrimiento aislante, clips, etc. Está absolutamente prohibido usar clavos u otros elementos que atraviesen el revestimiento aislante del conductor. |