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La colocación del hormigón - Construcción del hogar
Pavimento para el jardín de la casa Las losetas de hormigón se colocan fácilmente, pues basta depositarlas sobre un lecho de arena, retenido por unos bordes estables, y afirmarlas con un pisón o, más cómodamente, con un vibrador, cuando se trata de superficies bastante amplias. Los bordes estables pueden estar constituidos por un pavimento ya existente (a base de piedras labradas y consolidadas con mortero), por el propio muro de la casa o por el que bordee un camino de jardín.  Preparación de la base del pavimento La base de la pavimentación debe ser compacta y estar bien nivelada. Hay que eliminar las hierbas y detritos que pudieran existir dentro de la superficie a cubrir. Luego, eventualmente, se ajustará un terreno blando rellenándolo con grava o guijarros. Finalmente, la colocación del hormigón se apisonará con un rodillo de jardín. Si se quiere pavimentar un pequeño caminillo para el coche o un área que resista el tránsito de aparatos motorizados, habrá que excavar un poco y preparar un basamento con grava que tenga por lo menos 100mm; apisonarlo bien. La grava adecuada es de granza de 18-25 (ambos números indican las dimensiones menor y mayor de los elementos). Las zonas para las que se prevé un paso solamente para peatones (un sendero de jardín o de patio) bastará que se asienten sobre una base de tierra apisonada, salvo que se trate de un suelo arcilloso, en cuyo caso se tendrá que establecer además un basamento. El basamento debe tener, por lo menos, 115mm por debajo del nivel de la superficie. A su vez, la superficie acabada debe estar situada a unos 50mm por debajo del nivel de cualquier puerta, entrada, etc. Si esto, por motivos diversos, no fuera posible, hay que establecer debajo de la puerta una rejilla de drenaje tan ancha como la pavimentación. En algunas viviendas modernas dotadas de zócalo "hidrófugo" (siguiendo el sistema de las casas de construcción reciente en países húmedos), el nivel del pavimento tiene que estar, por lo menos, 150mm por debajo de dicho zócalo, para impedir que aflore la humedad. Determinación de los niveles de superficie Salvo que exista una pendiente natural, se tendrá que realizar una excavación en la base de manera que la superficie, una vez acabada, quede inclinada hacia un lado y, si es posible, en dirección contraria a las paredes de la casa; su inclinación ha de corresponder a uno sobre cuarenta, de modo que ofrezca garantía para el drenaje del agua de lluvia. Para establecer los niveles sobre el área de la base, se hincan a intervalos de 1, 5 m unas piquetas de madera de 300mm de largo y se disponen de acuerdo con el nivel de modo que su extremo superior se halle dentro de dicho nivel referido a una "piqueta principal" o guía. También puede haber una referencia fija establecida con antelación; por ejemplo, la dimensión de dos ladrillos situados debajo de la puerta de acceso más cercana. Usar un listón rectangular como soporte para el nivel para comprobar si cada piqueta está hincada como se requiere. Para conseguir una inclinación que sirva para el drenaje, es conveniente colocar una cuña de reducido tamaño debajo del nivel en uno de sus extremos. Bordes de contención Para la pavimentación con losetas de hormigón no existe mejor medio de contención que el que ofrecen los muros de la casa o los que rebordean un arriate de jardín, cuando no hay un pavimento ya existente. La simple colocación sobre el suelo de las losetas o adoquines no impide que, con el uso, los bloques se vayan separando. Si no hay un borde de contención natural o artificial, hay que realizarlo. Se pueden realizar bordes de varios tipos con bloques de cemento, con bordones de hormigón precomprimido para senderos o con una hilada de ladrillos colocados de canto (así como insertos en una estría de hormigón). Pero también se pueden usar tablones de madera blanda de 40mm de grosor, previamente tratados con un producto antihumedad, en los que se atornillan o se clavan, para afianzarlos, robustos rodrigones de 50 x 50mm, hincados en el terreno que delimita el área a pavimentar. La altura de estos tablones tiene que ser equivalente al grosor total del bloque o de la loseta más el del lecho de arena en que se depositan. Preparación del lecho de arena Una vez nivelado y apisonado el terreno del fondo y dispuestos los bordes de contención, se podrá esparcir la arena que ha -de constituir el lecho de arena para el adoquinado. Tener presente que para la realización de diez metros cuadrados de pavimentación bastará aproximadamente un metro cúbico de arena. Pero recordar que, como la arena ha de quedar apisonada, se tendrá que disponer de una cantidad algo mayor. Para trabar cómodamente, distribuir a lo largo de toda la zona pequeños montones de arena a partir del punto en que se quiere empezar la colocación de las losetas. Repartir uniformemente la arena sobre el fondo, en el interior de los bordes de contención, con un rastrillo de jardín; luego, nivelar la superficie con una varilla de madera cuya longitud corresponda a la anchura de lo que se pavimenta. La superficie de arena deberá hallarse a 50mm por debajo del pavimento una vez acabado (y por consiguiente del nivel del módulo de altura). Si se utilizan losetas que tengan 65mm, deberá hallarse a 30mm por debajo de dicho nivel cuando se empleen losetas de 45mm de espesor. Nivelación del pavimento de hormigón Para mayor precisión, se pueden practicar unos cortes en el nivel superior de las estacas. De este modo se consiguen dos puntos de apoyo a nivel del formato superior. La altura del estrato de arena deberá ser igual al espesor de las losetas más unos 15mm para compensar el posterior apisonado de la arena. Si el borde de contención es un muro 0 una pared ya existente, se colocará en el fondo un listón de nivelación que se irá cambiando de sitio sucesivamente. Rellenar después el vacío que haya dejado el listón y nivelar la superficie. Nivelar la arena a no más de 2 m de la distancia del punto de colocación inicial de las losetas. No andar por encima de esta superficie mientras se realiza la nivelación ni recién establecida. En el caso de verse obligado a pasar por encima, disponer una tabla ancha de madera sobre la superficie. |