Accidentes eléctricos dentro de la casa Periódicamente, se debe comprobar el estado de la instalación eléctrica. Si ésta tuviera más de veinticinco años, lo mejor será hacer una revisión general. También las instalaciones modernas deben revisarse cada cinco años. En segundo lugar, se revisará el estado de los electrodomésticos, verificando que los adquiridos recientemente llevan su marca de seguridad. Si se adquieren electrodomésticos de segunda mano, es necesaria una revisión inmediata. En tercer lugar, se controlará el estado de las tomas de corriente y de los cables. Verificar las marcas de seguridad y la correcta instalación (rojo = positivo; negro = negativo; amarillo = tierra). Los cables deben estar en perfectas condiciones; en caso contrario se sustituirán de inmediato. Si no tuvieran la longitud suficiente, conviene comprarlos nuevos en lugar de hacer empalmes. Si se empalman dos extremos, emplear la pieza adecuada y evitar el uso de cinta aislante. No dejar que los cables largos corran por el suelo: si no existe una toma en el punto necesario, instalar una; por la misma razón, en aquellos lugares en que resulte necesario, debe instalarse varias tomas y no tener varios electrodomésticos enchufados en la misma toma. Por último, emplear siempre los electrodomésticos de acuerdo con sus instrucciones de uso. Si se observa algo raro, apagar de inmediato el aparato y desenchufarlo. Los electrodomésticos, cuando no se emplean, deben estar desenchufados. No olvidemos nunca que la electricidad y el agua son totalmente incompatibles: por esta razón nunca deben tocarse electrodomésticos, enchufes, interruptores o cables con las manos mojadas. Antes de planchar, se comprobará que el suelo está seco. Si se tiene una olla eléctrica, no debe llenarse ni vaciarse estando enchufada, para evitar descargas eléctricas. Las fugas de gas dentro de la casa Frecuentemente el gas puede causar explosiones, por lo que habrá que estar alerta ante posibles fugas. Si se sospecha que pueda haberlas, se apagarán cigarrillos y otros fuegos y se abrirán puertas y ventanas. Avisar de inmediato a la compañía de gas. Evitar incluso el empleo del teléfono, ya que éste podría provocar una explosión (lo mismo puede decirse de los interruptores) y, para mayor seguridad, cerrar la llave general. Cuando se adquiera una cocina de gas, habrá que verificar que lleva la marca de seguridad. Deberá ser instalada por personal especializado, revisándola, por lo menos, cada dos años. Después de su empleo, cerrar la llave del gas instalada para la cocina. Las heridas por cortes dentro del hogar Son muy corrientes en la cocina, pero la «frecuencia» no las hace menos peligrosas. Es conveniente adquirir la buena costumbre de cortar los alimentos sobre una superficie plana y, una vez terminada la operación, guardar en seguida el cuchillo. Verificar que el abrelatas funciona correctamente. Evitar abrir latas haciendo palanca con los dedos; una vez vacíos los envases, tirarlos. Si, al coser, se deja caer un alfiler o una aguja, habrá que recogerlo de inmediato (para estos casos, resulta muy práctico un pequeño imán). Por último, para recoger trozos de cristal o porcelana se emplea siempre una escoba, nunca las manos, y se repasa la superficie con un paño grueso húmedo; los trozos se envuelven en papel de periódico antes de tirarlos a la basura. Accidentes en los exteriores de la casa Pavimentos irregulares, escalones agrietados, empedrados con hierbas y hojas resbaladizas son frecuentes causas de caídas: son múltiples los accidentes que pueden producirse en un jardín. Si se tienen aparatos, como la cortadora de césped o la sierra, que funcionan por electricidad, seguir atentamente las instrucciones. No utilizar nunca la segadora de césped sobre un prado húmedo. Cuando se empleen otros aparatos eléctricos y haya mucho rocío 0 la tierra esté húmeda, se emplearán unas botas de goma. No deben usarse sandalias cuando se utilizan herramientas afiladas. Una de las principales causas de accidentes en el jardín es el segado de la hierba. Para utilizar correctamente las máquinas eléctricas o de gasolina, deben seguirse estas sencillas normas: retirar del césped las piedras y ramas; no tirar nunca de la máquina sino empujarla e ir cortando los repechos al través en lugar de coronarlos; apagar la máquina para limpiar o cambiar las cuchillas o cuando no se esté utilizando. No se deben dejar tiradas las herramientas en lugares en que cualquiera pueda tropezar con ellas. Cuando se transporten instrumentos afilados, llevar siempre la punta hacia abajo. Mantener los fertilizantes, los insecticidas y los materiales tóxicos en un sitio cerrado con llave. Si se rompe un cristal del invernadero, sustituirlo de inmediato. Cuando se vaya a pintar la fachada de la casa, comprobar previamente la estabilidad de la escalera. Si se utiliza un soldador de llama, no dirigirla nunca hacia sí ni hacia los demás. Comprobar el funcionamiento y los cables de los aparatos eléctricos. Utilizar gafas y guantes de protección. |