¿Cómo limpiar el tanque de agua?
El mantenimiento del tanque de agua del hogar es fundamental para resguardar la salud de la familia. Un tanque de almacenamiento de agua acumulará sedimentos barrosos, caldo propicio para el cultivo de pequeños enemigos de la salud. Personal idóneo puede limpiarlo en pocas horas y desinfectarlo. Una forma de ahorrar es hacerlo uno mismo con cierta periodicidad. (Una o dos veces por año es más que suficiente.) - Cierre la llave de paso del caño de subida. Quite la varilla del flotante para trabajar más cómodo.
- Vacíe el tanque abriendo la válvula de desagote.
- Mientras el agua sale, remuévala y cepille las paredes del tanque con un escobillon de raíz o de plástico.
- Rocíe las paredes y piso del tanque con agua lavandina de buena calidad. (Se puede utilizar un rociador de ropa o de jardinería, también un pincel limpio).
- Deje orear una media hora aproximadamente te para que el poder desinfectante de la lavandina actúe en profundidad. Enjuague con agua en abundancia empleando una manguera. Si no tuviera una canilla cualquiera conectada a la red de entrada que pudiera proporcionarle el agua necesaria, no vaya a pedirle al vecino. Abra la llave de paso de subida y el agua saldrá por el terminal del flotante. Enjuague ayudándose de un balde y el mismo cepillo hasta que desaparezca todo resto de suciedad, hongos, mucosidades y el olor a lavandina. Cierre la válvula de desagote. Corte nuevamente el agua y arme el flotante. Mientras el tanque se llene, deje correr el agua por las canillas de la cocina, el baño, lavadero, etc. A fin de que salga cualquier impureza que se pudiera haber pasado a la cañería.
Accesorios de fontanería Un tipo mixto y demasiado difundido de instalación es la que abastece de agua fría a toda la casa desde la red de calle y mediante una derivación posterior al ingreso continúa al tanque. Desde luego que la salida del mismo será una sola para surtir de agua a la red de caliente. Bajará directa al calefon o termo, y de allí continuará por dentro de la casa en paralelo a la cañería de agua fría. Si viviéramos en algunos de los países de Europa todo esto sería más fácil de entender porque es común encontrarse con todos los caños a la vista. Un nuevo concepto estético, sumado a un pragmatismo, fruto de la necesidad, ha llevado a que en muchas ciudades se utilicen las instalaciones, sobre todo las de agua, en superficie, es decir no empotradas en las paredes, utilizándolas como elementos decorativos a la vez que facilitando la detección de fallas, pérdidas, etc., con eficiencia. Así el problema de paredes húmedas no existe, y caños pinchados o soldaduras deficientes es facilísimo de solucionar. |