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Revoque con mortero de cal - Construcción del hogar

Mortero de cal y arena

Un modo de acabar las superficies, tanto interiores como exteriores, consiste en el empleo de mortero de cal y arena. Este tipo de revoque resulta mucho más barato que el enyesado y también mucho más rápido y simple de aplicar si se ha aprendido a utilizar correctamente la paleta. Cuando se ha secado, el revoque de cal y arena no queda tan liso como el de yeso, por cuyo motivo es muy adecuado para habitaciones que no presentan demasiadas exigencias y en las que se puede realizar un acabado rústico. También se utiliza como capa primaria (acabado de fondo) en paredes de ladrillos en las que luego se practica un acabado de yeso final, logrando así ahorrar tiempo y dinero.

Revoque con mortero de cal

La preparación del revoque con mortero de cal

Existen dos tipos fundamentales de revoque de mortero de cal para interiores: el de tipo corriente, compuesto por una mezcla de cal y arena, y el de tipo hidráulico, en el que en vez de cal común se utiliza la denominada cal «hidráulica». Este segundo tipo es muy adecuado para revocar paredes en sitios húmedos. Ambos tipos de revoque pueden enriquecerse usando una cantidad más o menos grande de cemento Portland.

La mezcla

Para realizar un mortero apropiado para revoque es preciso utilizar arena de río muy fina, pero con porciones de granos y pedruscos que podrán dar carácter a la superficie una vez acabada.

La mezcla está constituida por una parte de cal mezclada con 1,5 partes de arena (calculadas en volumen). El agua se incorpora poco a poco para lograr una pasta blanda y cremosa pero que no sea muy líquida.

La mezcla se efectúa en un recipiente grande de metal o bien en barricas de 200 litros partidas por la mitad.

Las maestras verticales

Del mismo modo que para realizar un enyesado, es conveniente recurrir al empleo de unas maestras verticales que delimitan con precisión el grosor del revestimiento y permiten regularizar la superficie, incluso aunque la pared presente irregularidades.

La separación entre dos maestras consecutivas varía entre el metro y el metro y treinta centímetros, dependiendo mucho de la anchura de la pared. Las maestras se pueden obtener mediante listones verticales pero es mejor usar las de mortero.

Para realizar una maestra, remojar la pared, tomar un poco de mortero con la paleta y colocarlo sobre la artesuela o el fratás, manteniéndolo bien horizontal. De ahí traspasar el mortero al dorso de la paleta.

Ahora se podrá aplicar la mezcla a la pared lanzándola con un golpe seco y resuelto, de modo que se obtenga un cordón vertical de un espesor comprendido entre uno y dos centímetros.

A medida que se progresa en la realización de la maestra alisar el mortero procurando que quede igualado tanto como sea posible. Continuar el trabajo hasta llegar al techo. Cuando se ha terminado el cordón, se podrá proceder a su alisado definitivo.

El alisado se consigue con ayuda de un listón que tenga aproximadamente 1,5 m de largo y una sección de 50 x 50 mm.

Apoyar el listón sobre el cordón, manteniéndolo vertical, y moverlo alternativamente de arriba hacia abajo apretándolo ligeramente. De esta manera la superficie de la maestra queda perfectamente lisa y totalmente aplanada independientemente de la lisura que pueda tener la pared. Ahora se podrá pasar a la realización de la maestra siguiente, empleando el mismo procedimiento.

Cuando se haya realizado la segunda y la tercera maestra, comprobar, apoyando un listón largo dispuesto horizontalmente, que se hallen en el mismo nivel, repitiendo este control en cada nueva maestra que se haga.

Maestras y revoque
  1. Iniciar la primera maestra empezando por abajo, aplicando el mortero con el dorso de la paleta y con un espesor de 10-20 mm.
  2. Antes de que el mortero se endurezca alisar las maestras con un listón trasladándolo varias veces arriba y abajo.
  3. Realizar las otras maestras guardando una separación aproximadamente de 1 m o de 1,30 m.
  4. Aplicar el revoque tomando un poco de mezcla con la paleta y lanzándola con un movimiento seco contra la pared.
  5. Alisar luego el reapoyado contra las maestras, llevándolo de izquierda a derecha varias veces.
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El revoque
Cuando las maestras han quedado listas y endurecidas es posible pasar a la etapa del revoque. La técnica que hay que seguir es muy parecida a la que se emplea para un enyesado, si bien el mortero se aplica de otra manera. De hecho, la pasta se «lanza» con la paleta sobre la pared, que de este modo la «agarra», sin extenderla como se hace con el yeso.

El revoque



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