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Seguridad del sistema eléctrico - Construcción del hogar
Elementos de seguridad en el sistema eléctrico El corto circuito resulta realmente peligroso cuando no interviene ningún elemento de seguridad para interrumpir la alimentación y, por lo tanto, se prolonga causando incendios y otros daños. La mejor manera de luchar contra los cortos circuitos está en su prevención, instalando un interruptor general magnetotérmico y, eventualmente, protegiendo algunos tramos con fusibles o interruptores magnetotérmicos de sector que inmediatamente que se produce el corto circuito interrumpen la corriente sin que tenga que actuar el interruptor principal.  Hay que tener presente, finalmente, que el interruptor automático no protege del corto circuito pues no queda afectado por el fenómeno y que, por lo tanto, no salta. Efectivamente, el corto circuito se produce entre fase y neutro y es por ello que el interruptor diferencial no interviene ya que sólo ha sido concebido para intervenir cuando se produce una «fuga» de corriente. ¿Por qué se producen los cortos circuitos? Los sitios en donde se producen más frecuentemente corto circuitos son: - El interior de los enchufes de clavijas.
- El interior de las bases de toma de corriente.
- Los cables de alimentación próximos a los enchufes o al aparato que consume la corriente.
- El interior de viejas cajas de empalme y de derivación.
- La toma de corriente al aire libre.
- Los conductores externos y, mucho más raramente, los conductores empotrados.
Corto circuitos en pleno tendido eléctrico Evidentemente, es uno de los percances más antipáticos que pueden ocurrir. Si el tendido es externo, el corto circuito puede haber sido ocasionado por las deformaciones de los conductores a causa de un golpe o de menoscabos. En este caso el corto circuito resulta perfectamente identificable. La intervención que habrá que hacer puede ser de diferentes tipos: - El mejor sistema de resolverlo consiste en la eliminación total de todo el tubo superpuesto (lo cual, hay que recordarlo, no está admitido por la normativa vigente), sustituyéndolo por completo mediante un conductor aislado y situado debajo de los correspondientes protectores aptos para ser colocados sobre la pared. Otras intervenciones, como por ejemplo la sustitución del tramo dañado por otro nuevo, efectuando los empalmados con los sistemas adecuados (regletas, dedales, etc.), son posibles como emergencia pero no ofrecen una buena garantía de seguridad. Si el corto circuito se ha producido dentro de un tubo protector empotrado (cosa extremadamente rara), la localización puede resultar engorrosa ya que no hay signos evidentes de dónde ha tenido lugar. Pero antes de intervenir, conviene examinar las posibles causas. Entre ellas, las más probables son: un clavo hincado en la pared que haya perjudicado un conductor ocasionando, más tarde, el corto circuito, o bien un daño ocasionado al conductor en el momento de su instalación (un restregón y pérdida de aislamiento contra la obra o un fuerte roce contra piedras o elementos cortantes), y que, debido a la presencia de humedad o de condensación, acaba convirtiéndose en un contacto. No hay que desdeñar la posibilidad de que el contacto haya sido provocado por una infiltración de agua de un tubo defectuoso. Para una localización más rápida se puede volver a dar la corriente: normalmente el corto circuito, al fundir parte del hilo de cobre, interrumpe la continuidad; la causa de la absorción queda eliminada y el interruptor general no salta. Al llegar a este punto, examinar las varias tomas de corriente y los distintos puntos de luz hasta localizar el que o los que no funcionan: ceñirse al tramo de alimentación correspondiente y sustituir los cables que estén perjudicados mediante el mismo sistema indicado para la reparación de las cajas de empalme. Empleo del téster Si el corto circuito continúa existiendo y no se puede proporcionar corriente a la instalación, se tendrá que proceder con un téster (comprobador) examinando en los extremos de cada toma si hay o no contacto. Esta operación se lleva a cabo utilizando el téster como medida de resistencia e insertando los dos terminales en los alvéolos, después de haber desconectado los conductores de la caja de empalmes. Si la saeta del instrumento no se mueve, ello significa que no hay contacto entre los dos conductores y que, por lo tanto, todo está correcto; si, en cambio, la saeta oscila, el corto circuito se halla en el tramo de cable que va de la caja de empalmes a la toma. Del mismo modo se indagará en los otros puntos de la línea, siempre desconectando de la caja de empalmes de la que parten. Una vez localizado el sitio en que se ha producido el corto circuito, se reemplazan los cables dañados. |