Variando el número de tiras, su grosor, colores y colocación, se pueden lograr múltiples combinaciones. La técnica siempre es la misma, y muy sencilla: basta con aplicar la pintura entre dos o más tiras de cinta adhesiva. La superficie de las paredes de la casa Las superficies que permiten obtener los mejores resultados son las paredes enlucidas o pintadas y los paneles de madera lisos, como son las puertas. Si se pinta sobre madera, la pintura más adecuada es la brillante. Para el fondo, la pintura vinílica satinada resulta más indicada que la opaca, porque presenta menor riesgo de levantarse al quitar la cinta adhesiva. No debe preocuparnos el que la pared tenga un acabado mate: bastará con prestar mayor atención a la operación de levantar la cinta para evitar daños. También las paredes empapeladas con papel de un solo color o con ligeros relieves se prestan para esta decoración, siempre que se trabaje con grandes precauciones. Los papeles con mucho relieve son difíciles de pintar, porque la superficie irregular no queda totalmente cubierta por la cinta adhesiva y puede incluso llegar a despegarse con el papel. En este caso, se pueden pintar las tiras por separado sobre papel de empapelar, recortarlas cuidadosamente y pegarlas a la pared: el resultado será igualmente satisfactorio. Si no se tiene la suficiente confianza como para hacer el primer experimento en el salón o en el comedor, ¿por qué no probar con un borde de color en el cuarto de baño? Este «ensayo general» permitirá adquirir la práctica necesaria para acometer trabajos de mayor envergadura, más visibles y difíciles de remediar. En las páginas siguientes se ofrece el modelo a tamaño natural para realizar las plantillas. Dibujo y color en las paredes del hogar Como es lógico, los colores de los adornos deben hacer juego con el color de la pared (o puerta o panel) que se vaya a decorar. En principio, se deciden aproximadamente los colores a emplear y se pinta sobre algún retal de papel de empapelar con pintura al agua. Fijar o prender a la pared la muestra obtenida y dejarla allí hasta hacerse idea del efecto definitivo. También pueden adquirirse unas hojas de papel de colores y hacer varias pruebas con los tonos que se consideren más adecuados. Colocando las tiras de papel en diversas posiciones, se podrá decidir la solución más conveniente antes de empezar a pintar la pared, ya con una visión clara del resultado final. Algunas sugerencias para pintar mejor las paredes La técnica de los bordes de color puede aplicarse también en otros puntos que no sean las paredes: por ejemplo, para resaltar o subrayar un cuadro o un espejo o para decorar las telas de tapicería. También se pueden lograr agradables resultados de continuidad extendiendo el borde por toda la habitación, incluso alrededor de puertas y ventanas. El recibidor resultará más alegre y acogedor con un borde ancho que siga la línea de la escalera. Como siempre, el resultado final dependerá en gran medida de la elección del color. Habrá que hacer varias pruebas decorando diversos objetos con el mismo dibujo pero con diferentes colores o combinaciones, o incluso repitiendo el mismo dibujo de la pared sobre los muebles. Por ejemplo, después de haber pintado el borde de zigzag que ilustramos en páginas siguientes en las paredes del baño, se pueden confeccionar unas toallas a juego cosiendo en sus bordes unas tiras de cinta de los mismos colores que el zigzag (como ya explicamos anteriormente en este volumen). Siempre que el cuarto de baño no quede demasiado recargado, se puede también repetir el zigzag en los laterales de la bañera. |