Sistemas de doble acristalado
Cabe resolver un doble acristalado por medio de diversos sistemas que pueden ir desde la instalación de placas fabricadas especialmente (o aprovechar las medidas utilizables de tipo estándar) hasta las formas específicamente concebidas para un tipo determinado de ventana, pasando por otras propuestas prefabricadas que puedan existir en el mercado. Paneles estancos con cámara de aire sellada Tienen el inconveniente de que han de fabricarse especialmente (salvo que se dé la casualidad de encontrar alguna medida estándar válida) y resultan bastante caros. Por otra parte, si se quiere sacar provecho realmente de sus cualidades, es conveniente que se fijen sobre asentamientos elásticos que los rebordeen y que suministren, al propio tiempo que un aislamiento térmico, otro de tipo acústico. Perfiles prefabricados Existen diversas propuestas para doble acristalado en distintas clases de materiales: madera, plástico, aluminio, etc. Algunos de tipo plástico suelen ser elásticos (cosa que proporciona al mismo tiempo un buen aislamiento acústico) o bien de caucho. Todos estos perfiles pueden convenir más o menos en función de sus cualidades, pero lo más importante a tener en cuenta es que se puedan adaptar fácilmente al tipo de carpintería que se tiene. a Los habrá que se tendrán que colocar a manera de una doble puerta encima del bastidor existente, en tanto que otros se podrán encajar dentro del marco que forma este bastidor. Generalmente, la elección dependerá del grosor del bastidor de la ventana y del margen que haya entre la placa de vidrio exterior existente y el marco que se pueda formar con los perfiles prefabricados. Por otra parte, es posible también resolver el doble acristalado mediante una solución particular, diseñada por uno mismo y realizada de acuerdo con los principios de todo buen bricolador, y sacando partido de algún perfil existente en el mercado aunque no se haya realizado específicamente para doble acristalado. Superposición de otra vez complementaria Cuando las dificultades de adaptación de perfiles existentes o la acomodación de perfiles concebidos para otros fines no resuelven el doble acristalado de una ventana, cabe la posibilidad de superponer a la pared donde dicha ventana se encuentra un segundo marco provisto de puertas que forme con la carpintería de obra existente un espacio hueco. En realidad, se trata de una contraventana, la cual podrá realizarse al gusto de cada cual o aprovechando perfiles metálicos o de plástico que permitan una fácil construcción superpuesta sobre las paredes que enmarcan la ventana. Por lo tanto, deberán poder fijarse mediante tacos en dicha pared envolvente y, al propio tiempo, permitirán abrir y cerrar las hojas que integren dicha contraventana, sin que molesten para otras posibles funciones (como la presencia de cortinas o persianas de cualquier tipo). Una de las condiciones que deben cumplir estas contraventanas interiores es que, una vez cerradas, proporcionen una perfecta estanqueidad del espacio o cámara de aire que se ha creado entre ellas y las ventanas de obra. Entre una y otra ventana y dentro del espacio intermedio, convendrá que se pueda colocar un recipiente dotado de agujeros, o bien emplear una especie de saquillo para que haya una cantidad conveniente de gel de cristales de sílice, para evitar la condensación de humedad que pudiera infiltrarse en la cámara. |