Una cocina integrada al living Muchos cambios en los hábitos domésticos y una notable mejoría en la calidad de vida de las dueñas de casa convierten hoy a la cocina en el espacio de mayor relevancia dentro de la casa. Queda atrás esa misteriosa habitación que ocultaba de las miradas las preparaciones culinarias e inexpugnable recinto que encerraba por horas a uno de los anfitriones. Especialmente cuando se tiene una familia poco numerosa, la alternativa de una cocina integrada al estar o living es muy bien acogida mientras que para las que todavía crían varios niños, se prefiere la cocina "americana", que incluye un comedor dentro de la decoración de la cocina , más apropiado para reuniones íntimas y familiares. En ambos casos, el confort de sus muebles y el buen gusto aplicado a la decoración, en diversos estilos pero con creatividad, exponen a la vista los utensilios propios del quehacer culinario. Su exhibición exige renovar los que se encuentran en mal estado y convertirlos en elementos que adornen y den ambientación a esos espacios. |
Calidez frutal en la cocina Los diseños más recientes para el amoblado de la cocina, elaborados en materiales termoformados, proporcionan superficies pulcras, pero en su impecabilidad -digna de pabellón quirúrgico- resultan un tanto frías en su aspecto general. Por ello, a la aptitud para una buena limpieza es necesario agregar la calidez y colorido de los productos naturales. Una manera de unir estos ambientes con los exteriores de la casa es a través de las plantas ornamentales de interior, cuya frescura se aviene perfectamente con las funciones de esta área. Una jardinera en la ventana resulta muy útil si se cultivan en ella algunas verduras y especias, como perejil, cilantro, ciboulette, orégano u otros de su preferencia. También es posible colocarlas separadas en maceteros de cerámica esmaltada, para agregar colorido, dependiendo del espacio disponible. Cuando el recinto es pequeño, es posible habilitar estanterías para acomodar vajilla y, sobre todo, frascos de los más diversos materiales y colores -seleccionando uno de ellos-, que dejen lucir los tonos y textura de las especies deshidratadas, granos y frutas secas. Los ganchos adosados a muros, estantes o muebles, se prestan para colgar los utensilios, así como trenzas de ajíes, ajos y cebollas, especialmente en casas de estilo campestre. Las verduras y frutas frescas, complementadas con calabazas y otros vegetales decorativos, conviene acomodarlas en canastos o verduleros propiamente tales, para obtener resultados prácticos y hermosos. Hasta los delantales de cocina, tomaollas y toallas de cocina, contribuyen a la ambientación si son cuidadosamente escogidos y colocados a la vista, en un pequeño espacio destinado para ellos. Tener todos los utensilios e ingredientes a la mano es un estímulo para quienes están obligados a pasar muchas horas inventando variaciones para agradar el paladar de otros. En cuanto a los olores que resultan de los guisantes y condimentos, la respuesta está en una buena campana -con extractor de aire- cuyo faldón puede armonizar con muebles y detalles mediante el uso de distintos metales -cobre o fierro negro- trabajados por un artífice. Los colores de la cocina Los colores de la cocina, especialmente si se ha integrado al resto de la casa, son decisivos para lograr un efecto cálido y acogedor. El blanco y el gris pálido son algunos de los más socorridos en las cubiertas y muebles, porque exigen mantenerlos impecables y aceptan la combinación con elementos de los más diversos tonos, especialmente el rojo, el azul o el amarillo. Los muros claros, en tonos beige, ostra o blanco invierno, son ideales para destacar los muebles, las cortinas, fuentes, frutas y utensilios que ponen el toque decorativo y práctico en su cocina gracias a sus coloridos diseños. Estos tonos pastel se integran muy bien con detalles de madera en mesones de trabajo, ventanas o terminaciones y, por supuesto, con el resto de la casa, permitiendo que los contrastes y la diversión los pongan los detalles. En suma, una cocina clara, luminosa, simple, acogedora y alegre será sin duda el centro de atracción de la casa, proporcionando un clima de intimidad y confianza. Allí se podrán preparar las más diversas exquisiteces, sin interrumpir la conversación y, aún más, aprovechando las condiciones de cocineros o gourmets de los invitados. |