La madera, calidez y belleza para el hogar De todos los materiales que usamos para acondicionar nuestro hábitat y proporcionarnos confort, la decoración con madera es lo más noble y fácil de utilizar. Proporciona calidez y belleza cuando se le permite expresar sus propias características. Antiguamente las instalaciones dispuestas en exteriores sólo se hacían en maderas finas, como el raulí, ya fuera en pérgolas, parronales o vigas en general. En la actualidad se usa una gama más amplia en exteriores, con menores restricciones económicas y formales. Gracias al procesamiento de impregnación que las protege de los efectos del clima en la intemperie y les otorga durabilidad, se incorporan a este propósito maderas de menor costo, como las de pino y de álamo. Estas son blandas, de manera que su lenguaje facilita las formas redondas, de surgimiento fácil en ellas. Para trabajarlas no necesitará de un maestro muy avezado. |
El rollizo, corteza y dividido en mitades El rollizo es el tronco de un árbol desprovisto de sus ramas, sin cortes, sin ángulos ni cantos, que conservan su forma original. Puede usarse con corteza y dividido en mitades, para levantar cercos o panderetas; pero si los quiere pintar o prefiere que conserven un colorido y textura más o menos homogéneo, conviene pelarlos o la cáscara caerá por pedazos a medida que se seca. Los troncos se pelan con una máquina especial o, en el caso de los rollizos de eucaliptus, se quita la corteza artesanalmente con un cuchillo de doble mango, una vez que el tronco está bien seco. Aproveche los árboles viejos o aquellos que quiera reemplazar por otros, aunque estén torcidos, característica que se presta para construir puertas de acceso, pisos, asientos, postes, faroles, accesos, portones, escaleras, puentes, juegos infantiles, pérgolas y barandales rústicos. Verá que estas maderas se acomodan unas con otras, aportando una gran riqueza de movimiento a las estructuras, con la forma del árbol reconocible como elemento vivo. Para obtener durabilidad mediante un proceso de impregnación, se sumerge la madera en una solución de sulfato de cobre, obteniendo un color verde en el material. Otro método más casero consiste en pintar con brea o con aceite quemado de motor, aplicados con brocha, pero su aspecto no es muy bonito, pues queda negro y ensucia al contacto. Si lo prefiere de formas regulares, le conviene comprarla en una barraca, donde encontrará rollizo de diferentes dimensiones y largos de hasta siete metros. La madera en general se vende en pulgadas de espesor como unidad de medida. Otra forma de trabajarla en su estado natural es utilizar las tapas de los troncos en cercos, revestimientos, piezas de guardar y muebles rústicos, aplicándoles barniz al final. Maderas finas En las maderas rojas y más nobles, en cambio, su atractivo radica en la veta y colorido, que les dan fuerza y volumen. Si dispone de ellas, empléelas en los detalles, como la puerta principal de acceso, una corrida de pilares o cualquier objeto de adorno que contribuya a dar un toque de distinción al lugar. Una forma de obtener madera de pino oregón o de roble de grandes dimensiones es acudiendo a las demoliciones, donde se rescatan aquellas que antiguamente se ocupaban en las estructuras soportantes de las construcciones. En la actualidad se emplean con acierto dejándolas a la vista en algunas terminaciones ornamentales de edificaciones o en muebles que lucen el valor de su antigüedad. Al invertir en ellas, no olvide que los elementos incorporados deben guardar relación con el resto de la ambientación en cuanto a estilo. Aun cuando los objetos sean hermosos, se perderá su valor si desentonan o si no calzan exactamente con las medidas de las estructuras en que van insertos. En el caso de una puerta, tome las medidas del marco con exactitud antes de ir en busca de la más adecuada a una demolición. Al igual que en las casas de antaño, el pino oregón se empleó en cerchas de techumbres, estructuras de las minas salitreras y durmientes de vías ferroviarias. Hoy gran parte de ellas están en desuso y se aprovechan en la fabricación de muebles, pisos de terrazas y asientos para jardín, entre otros objetos. El uso de la madera en el acondicionamiento de exteriores es prácticamente inevitable, porque son muchas las estructuras y objetos que se pueden instalar a medida de nuestras necesidades y gustos, además de las soluciones que nos proporcionan agrado y habilitan nuevos espacios. |