La última fila de baldosas junto a una pared es la que puede ocasionar dificultades, pues hay que recortar las piezas para ajustarlas al espacio que falta. En el esquema A y en la foto siguiente se expone un modo sencillo de superar este problema. Sin embargo, se ahorra material, pues no se recortan piezas, si la colocación es paralela a la pared más larga de la habitación. Lo mismo ocurre respecto a una pared contigua a la primera, pero colocando la primera pieza en la esquina donde se encuentran. La baldosa que tiene que ser recortada se coloca sobre aquella que la precede en la última fila. A continuación se coloca otra encima, la cual se empuja hasta que tope con la pared. Lo que queda visible de la primera será el trozo que tendrá que cortarse. Baldosas de moqueta autoadhesivas Aunque las baldosas sean autoadhesivas, en los extremos es conveniente usar cinta adhesiva por las dos caras, pese a que los fabricantes no lo recomiendan. Es necesario que el suelo esté completamente limpio de polvo y grasa. La colocación en diagonal a las paredes no presenta ninguna dificultad. Hay que iniciarla siempre desde la cruz en el centro de la habitación, progresando luego uniformemente en cada dirección hasta establecer contacto con las paredes. Recortad las baldosas de los extremos: cuando se trabaja sólo con una baldosa auxiliar, hay que marcar el corte con tiza (véase esquema B). Si se dispone de dos baldosas auxiliares, la operación es más sencilla: la regla se ajusta sobre cada esquina (véase foto). El recorte ajusta perfectamente. Este método se usa también para la colocación paralela en habitaciones irregulares, ya que entonces siempre hay, por lo menos, una pared que no es paralela a las baldosas y, por tanto, no sirve el método expuesto en el esquema A. Diversos obstáculos, como aquí la tubería del radiador, se vencen de la siguiente manera: se empuja la baldosa hasta que tope con la tubería; se marca el corte y se corta; la profundidad del corte se mide en la última baldosa colocada (véase esquema C). El corte para pasar la tubería se marcará en el dorso de la baldosa. Para ello se volverá la baldosa como si fuera una página de libro, ajustando su posición respecto al borde de la misma fila, a la que se incorporará una vez recortada. Este es el aspecto que ofrece la baldosa una vez terminada la operación. El método de «giro» utilizado se aplica también en casos de resaltos en las paredes, marcos de puertas y hornacinas, etc. La situación, forma y número de cortes varía según cada caso. Colocación de moqueta en baldosas Antes de iniciar la colocación de moqueta en baldosas éstas necesitan dos días para aclimatizarse. Para ello se las distribuye libremente por la habitación. En caso de no efectuar esta operación, se producirían deformaciones más adelante. Las baldosas autoadhesivas necesitan una base adherente. En caso de mal acabado del pavimento, será necesario aplicar una lechada de cemento; los suelos antiguos se tienen que desengrasar con disolventes. Las baldosas se recortan siempre con su protector. |