Sepa como hacer para cultivar plantas en la cocina de la casa
Por supuesto, debemos considerar la cocina como una habitación más de la casa, donde será posible cultivar o mantener plantas de interior, siempre y cuando se cumplan las exigencias fundamentales de este tipo de plantas: adecuada iluminación y un alto grado de humedad ambiental. ¿Cómo cultivar en la cocina de la casa? Creemos que en la mayoría de los casos sí. En efecto, en cuanto a la iluminación, será bastante con la suministrada por la ventana que siempre suele existir. Y por lo que respecta a la humedad ambiental, quizá sea la cocina el lugar de la casa con un mayor porcentaje de humedad, debido tanto a la gran cantidad de agua que se suele utilizar y al vapor desprendido por las distintas ebulliciones. Sin embargo, existen dos importantes factores limitantes en las cocinas para el buen desarrollo de las plantas de interior: los humos y las grasas que suelen acompañar a los vapores. Aunque la cocina moderna cuente con adecuados sistemas de extracción de humos y vapores, siempre se escapará algo y este algo perjudicará notablemente a las plantas. Plantas de interior para cocinas La interacción de los factores favorables y desfavorables para el mantenimiento en una cocina de las plantas de interior nos llevará, pues, a elegir aquellas plantas más resistentes a los dos factores desfavorables antes mencionados, el humo y la grasa. ¿Qué plantas no sirven para cocinas? Descartaremos, de entrada, las plantas de flor, por cuanto los pétalos resultarían especialmente dañados, incluso por el humo. Nos inclinamos, por tanto, por plantas verdes. Y en plantas verdes tampoco resultan aconsejables las que posean una epidermis delicada en sus hojas, ya que sus estomas quedarían obstruidos por la grasa y las partículas sólidas del humo, produciéndose así una inevitable muerte de la planta. Del mismo modo descartamos las plantas cubiertas más o menos de pelos, como las begonias, ya que en tales pelos se acumularían inevitablemente las gotas de grasa. Las plantas con hojas múltiples y pequeñas, como el Ficus repens, por ejemplo, no están bien en una cocina, pues serían difíciles de limpiar, ni tampoco las que presentan hojas hendidas, como los helechos, ni las que están provistas de varios foliolos, como las mimosas, por el mismo motivo. Recomendamos estas plantas de interior Debemos emplear, pues, plantas preferentemente de hojas grandes, coriáceas, incluso carnosas y, mejor aún, pertenecientes a especies que presentan la particularidad de tener sus hojas más o menos céreas. En estas plantas es mucho más difícil que las partículas sólidas del humo y la grasa de los vapores se detenga, ya que la superficie luciente de sus hojas contribuye poderosamente a que tales partículas resbalen. Por otra parte, la limpieza de estas hojas, cuando se ha acumulado cualquier tipo de suciedad sobre las mismas, resulta fácil de realizar sin perjudicar a la planta. Con estos antecedentes, recomendaríamos estas plantas para cocinas: Ficus elastica y F. pandurata. Sansevieria. Philodendron. Peperomia. Fatsia (Aralia). Aucuba. Chlorophytum. Pothos. |