Moquetas punzonadas Se designan así todas aquellas moquetas logradas sencillamente emborujando ciertas clases de fibras con una serie de agujas provistas de garfios que arrastran y entremezclan perfectamente las fibras hasta conseguir un te-jido parecido a una especie de fieltro. Su evidente resistencia puede obtenerse mediante un tratamiento químico 0 bien térmico. Se ha comprobado hasta la saciedad que las moquetas punzonadas que se refuerzan con una capa de látex (espumado) ofrecen indudablemente una mayor consistencia. Existen evidentemente otros soportes usados para moquetas que no son espumados. Entre ellos destaca el recubrimiento por el envés con un sencillo apresto 0 acaso mediante mezclas de ciertas fibras (por ejemplo, yute) con látex. Moquetas onduladas o de bucle Se identifican generalmente por los rizos continuos que ofrecen sus pelos cerrados. Existen diversos tipos de moquetas con igual y regular altura de los penachos. Pero existen otras en que sus diferentes alturas suelen formar claramente un dibujo. Las moquetas bucle son por lo regular muy resistentes. Existen también ciertos tipos de moquetas que combinan perfectamente el rizo cerrado con el recortado o abierto (terciopelo). Moquetas aterciopelada o de rizo recortado Si los penachos de los rizos se recortan lograremos las denominadas moquetas aterciopeladas (o de rizo recortado). Si la altura del pelo del tejido alcanza los 6 mm podemos considerar esta moqueta de pelo corto. Si rebasa este grosor, hasta 10 mm, es de las de pelo mediano. A partir de 10 mm este tipo de moquetas es de pelo largo (o céspedes). Cuando para este tejido se utilizan fibras muy suaves se obtiene llamado veludillo o velours, que también, naturalmente, tiene sus versiones de pelo más o menos largo. Este último es una moqueta muy resistente, a pesar de sus finas fibras. Otra variante en este tipo de moqueta es el denominado veludillo de pelo ensortijado, el cual es debido a un determinado tratamiento térmico. |