Limpieza y encerado de suelos
El mantenimiento de los suelos de una vivienda es una tarea que requiere de una atención regular, diaria en algunos casos, como puede ser el barrido de las diferentes habitaciones, así como otras que son semanales, por ejemplo el fregado. El encerado es una tarea que también puede ser semanal, aunque puede distanciarse un poco más en el tiempo, dependiendo de cada vivienda. En cualquier caso, el encerado siempre debe hacerse luego de las demás tareas, luego de haber quitado el polvo que se haya generado y de haber fregado los suelos. La aplicación de la cera se realiza utilizando un paño de algodón o de lana, liado a una escoba. Es importante saber que con la reiteración de aplicaciones de cera, ésta va acumulándose en el piso, capa tras capa. Para contrarrestarlo, cada cuanto creamos necesario deberemos utilizar un producto especial para quitar la cera, a base de amoníaco. Diferentes tipos de cera Existen diferentes tipos de ceras para suelos, las cuales deben ser utilizadas dependiendo del suelo en sí, del material con que estén hecho y del estado del mismo. A grandes rasgos son tres: cera de disolvente líquido, cera de emulsión acuosa y cera de pasta sólida. La cera de disolvente líquido es poco duradera; sin embargo es muy fácil de aplicar utilizando solo el paño y la escoba. La cera de pasta sólida, en cambio, perdura más. El inconveniente es que debe aplicarse a mano, igualmente los resultados son muy buenos, mucho brillo, siendo ideal y útil para pisos muy desgastados. Por otro lado está la cera de emulsión acuosa. Perdura poco pero se administra fácil, aunque no en pisos de madera natural no impermeabilizados, suelos vinílicos o suelos de corcho. |