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Estructuras de madera - Mobiliario
Uniones entre elementos de madera Las uniones entre elementos de madera pueden realizarse mediante muchos sistemas: desde los muy sencillos hasta otros muy elaborados para los que se requieren labrados de cierta complicación. Éstos solamente se pueden llevar a cabo con medios muy concretos y, desde luego, con un indispensable dominio de las técnicas de carpintería. La realización de piezas de las que se quiere obtener un excelente aspecto y acabado de obra bien concebida y consumada, como una real plasmación de trabajo artesano es muy compleja. Pero caben muchas soluciones para conseguir estas mismas piezas válidas desde el punto de vista funcional, sin pretensiones de hacer una exposición de maestría. En estos casos la satisfacción radica precisamente en lograr algo que cumple unas funciones, aunque para ello se tenga que renunciar a acabados refinados y en la estructura se presenten algunos inconvenientes de presentación.  Un cajón constituido por una serie de lados puede ser resuelto desde un simple encolado, o encolado y clavado (o atornillado), de dichos lados hasta con un excelente trabajo de elementos rigurosa y esmeradamente ensamblados con colas de milano. Un armario puede quedar reducido a la reunión de unas cuantas piezas de tablero aglomerado y de fibras, unidas entre sí a base de encolado y clavado 0 mediante algunos accesorios de retención con tornillos y una puerta superpuesta, o bien puede constituir una estupenda pieza de elementos cuidadosamente ligados entre sí mediante accesorios de fijación que permitan montar y desmontar con facilidad y que acojan una puerta perfectamente ajustada que cubra casi herméticamente el interior gracias a elaborados labrados. Uniones entre maderos Sea cual sea el sistema de unión entre maderos (e incluso entre tableros en los que no hay una clara diferenciación estructural de fibras como en la madera natural), las uniones que se pueden realizar entre piezas de madera o de material madera se pueden resumir en tres tipos: - Los maderos se unen de manera que la dirección de las fibras esté dispuesta paralelamente en ambas piezas: se trata de acoplamientos o de juntas (laterales).
- Los maderos se unen por sus extremos de manera que la nueva pieza esté formada por la continuidad en la misma dirección de las fibras de la madera de ambos trozos: es un empalme.
- Los maderos se unen de forma que las dos piezas tienen sus fibras dispuestas de manera atravesada (perpendicular u oblicuamente): es un ensamble.
Acoplamiento, junta, empalme y ensamble Hay que convenir que la especificación de los términos unión, acoplamiento, junta, empalme y ensamble no suele diferenciarse cuando se habla de una manera general o cuando se ignora la significación precisa de cada una de estas palabras. Pero desde el punto de vista de la carpintería, no es correcto ni oportuno prescindir de la distinción explicada. Si bien esta disposición de las fibras, manifiestamente clara en una pieza de madera natural, no es tan aparente en los tableros aglomerados, así como en los de fibras, sí que hay en ellos una evidente disposición de planitud, aunque ésta, en lo referente a las partículas, no siempre coincida con la dirección de las fibras. Pero pese a esta variación entre la dirección de las fibras y la de las correspondientes partículas, existe gracias al prensado de las mismas un preponderante sentido direccional que generalmente suelen coincidir con el de la mayor dimensión de los tableros en pieza entera. Esto no es tan fácil de identificar cuando se ha procedido al troceado del tablero, pero lo incuestionable, en los tableros aglomerados, es la muy rara posibilidad de que haya alguna partícula cuyas fibras estén atravesadas, ya que domina su planitud. Aunque esta disposición de las fibras no resulte tan manifiesta en los tableros denominados precisamente de fibras, es evidente que debido al prensado de ellas existe preponderancia a su horizontalidad, aunque en el momento de acoplarlas, antes de realizar su prensado, se hallen dispuestas en todas direcciones. Es evidente que, tanto en un caso como en el otro, los cantos de los tableros mencionados presentan una textura "de testa" muy similar a la de un trozo de madera natural al ser cortado perpendicular u oblicuamente a la dirección de sus fibras. |