Jose
Otro consejo que me dió un buen profesional en el lavado de alfombras fue que para quitar la pelusa usara una piedra pomez que venden en...
Independientemente del tipo de uniones de madera que se realice, es decir, tanto si se trata de un acoplamiento, de un empalme o de un ensamble, dos o más maderos o trozos de tablero se pueden reunir por simple acercamiento o superposición sin necesidad de realizar ningún labrado que facilite su encaje.Independientemente del tipo de uniones de madera que se realice en casa, es decir, tanto si se trata de un acoplamiento, de un empalme o de un ensamble, dos o más maderos o trozos de tablero se pueden reunir por simple acercamiento o superposición sin necesidad de realizar ningún labrado que facilite su encaje. Bastará para ello que las superficies que se reúnen sean, tanto como sea posible, coincidentes en planitud para contribuir a la máxima adherencia. Esta natural adherencia se puede aumentar por otros medios: por simple adhesión mediante encolado o por retención de algún accesorio que atravesando los maderos los mantenga unidos: por medio de clavado o atornillado o recurriendo a algún otro accesorio (generalmente metálico, pero que también puede ser de plástico o de otra clase de material). En algunos casos se podrá acudir a accesorios especiales metálicos concebidos para esta finalidad de unir concretamente entre sí piezas de madera.
No existe una regla fija para elegir un determinado sistema que consolide la unión entre maderas . En la mayoría de los casos depende del tipo de madera o del material que se quiere unir y de los medios o sistemas que se tienen al alcance (que ya se dispone de ellos o que se pueden adquirir de manera fácil y rápida).
Sin embargo, lo más importante es conseguir la máxima adaptación entre las piezas que se van a unir. Es decir, la máxima planitud entre las superficies que se encuentran o topan.
Para conseguir una buena unión, conviene que la madera se halle cortada a la medida justa y las superficies estén lo más pulidas que se pueda. Esta norma es válida tanto para las uniones a tope y a testa como para las realizadas por superposición de una pieza sobre otra, cualquiera que sea la manera en que se encuentran: en forma de L, de T o de X.
Por lo tanto, y si no se dispone de las piezas ya previa y correctamente cortadas, se tendrá que proceder a su cortado a partir de otras de mayor tamaño.
En lugar del encolado, la unión se puede conseguir por medios auxiliares mecánicos que, esencialmente, son de dos tipos: el clavado y el atornillado. Hay veces en que la función puede quedar desempeñada por el uso de uno u otro de estos sistemas sin aportación de cola; en otras ocasiones convendrá obtener una unión mucho más estable con la aportación de cola entre las superficies que se unen. El clavado y el atornillado so una especie de apretado permanente entre las piezas unidas, si bien el clavado es menos rotundo que el segundo y quizás menos eficaz, por si solo, que un apretado con cárceles o cualquier otro tipo de herramienta de apriete: gatos, sargentos, dispositivos especiales, etc.
Pero además de con estos procedimientos básicos, también se logran uniones mediante el uso de accesorios o elementos complementarios, uso en el que se suele recurrir además al atornillado para la fijación.
Así pueden consolidarse uniones mediante un listón de madera triangular o cuadrado, de modo que sus aristas se avengan al ángulo en que tienen que mantenerse las piezas (generalmente recto).
Pero también existen accesorios metálicos como las escuadras en forma diédrica o las planas en forma de L, T, X, etc.
Asimismo, puede uno mismo confeccionarse con tablero de fibras o contrachapeado otros elementos que mantengan en posición dos maderos unidos, tanto si son encolados como si no.
Igualmente, y sin necesidad de realizar ningún labrado para su empotramiento, existen accesorios de fijación en los que basta con la superposición y retención, mediante tornillos a la madera, de uno y otro elemento.
Es un procedimiento gracias al cual se consiguen uniones muy estables y resistentes de una manera muy rápida.
Evidentemente, con el mero clavado se logra una buena retención entre sí de las maderas, mientras el adhesivo utilizasdo se seca o endurece. Por supuesto, el tiempo de secado y de endurecimiento dependerá del tipo de adhesivo empleado y, generalmente, ello estará en función de la prisa que se tenga para obtener la pieza consolidada.
En principio, para la mayoría de uniones de carpintería suele utilizarse la cola blanca, que al evaporarse el agua en que está dispersada la resina, produce una película adhesiva entre ambas superficies. Tiene la ventaja de que es un producto barato, pero el inconveniente de que precisa más de veinticuatro horas para su desecamiento y encolado. Su resistencia a la tracción es también inferior a la de otros adhesivos.
Las resinas epoxídicas (de dos componentes) ofrecen mayor solidez y estabilidad. Resultan, sin embargo, mucho más caras que la cola blanca, particularmente si las superficies que se han de encolar requieren un empleo considerable de adhesivo. Los tipos normales precisan igualmente unas veinticuatro horas para su endurecimiento y adhesión.
Pero existen tipos de resinas epoxídicas rápidas, cuyo endurecimiento se logra al cabo de mucho menos tiempo. Si bien son mucho más caras que la cola blanca, su utilización es muy aconsejable para el bricolador que desee contemplar la posibilidad de volver a manipular al cabo de pocas horas lo que está realizando y no tener que aguardar todo un día para ello.
Existen otras clases de cola casi instantáneas, también indicadas para madera, como son las de tipo termofusible, aplicadas con pistola especial de calentamiento. En según qué casos, puede suponer un inconveniente el notable grosor del material que consigue la consolidación. a Igualmente, en algunos casos pueden lograrse buenas uniones estables con adhesivos de contacto si se procede con soltura, pero con mucha precisión, en el momento de reunir ambas piezas, una vez transcurrido el tiempo necesario para su aplicación (generalmente entre quince y veinte minutos).
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