¿Qué es una casa inteligente?
Veamos esta escena de la vida real, sin necesidad de trasladarse a mediados del siglo veintiuno.
- 7:50 Silencio y oscuridad dominan todos los ambientes de la casa. Un sistema se enciende y comienza a calentar el agua, manteniéndola a la temperatura apropiada, ideal para el café del desayuno o la ducha de la mañana.
- 7:55 Otro sistema enciende el equipamiento electrónico, subiendo a discreción el volumen y haciendo funcionar lo que el usuario haya programado previamente: la radio, un CD, un minidisc, la computadora o la televisión.
- 7:57 Las persianas y cortinas del dormitorio comienzan a descorrerse. En el baño, la ducha también se abre automáticamente y a la temperatura ideal.
- 8:00 Hora de levantarse.
El sistema que permite concretar todos estos pasos dignos de una historia futurista ya está siendo probado en diferentes países del mundo, y su único objetivo es simplemente automatizar el funcionamiento de una casa.
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El cerebro del hogar
En términos sencillos, se trata de una computadora cuyos mecanismos de interacción con el usuario no son los mismos de las PC comunes. Los equipos que manejan el funcionamiento de una casa, generalmente consisten en una botonera adosada a la pared o un panel de cristal líquido sensible al tacto, con programación gráfica, es decir, con dibujos que permiten individualizar rápidamente las funciones.
El núcleo básico de todo el plan es el microprocesador central, que permite instalar todo tipo de artefactos eléctricos. Dos modos hay de controlar la transferencia de las órdenes de funcionamiento: la electricidad y la activación de rayos infrarrojos, los mismos que nos permiten prender y apagar el televisor a distancia con el control remoto.
Seguramente, el escéptico que lea estas líneas, ya debe haber imaginado la pregunta molesta del día: ¿Y qué pasa si se corta la electricidad?... bien, si la pregunta es obvia, la respuesta lo es más aún: el sistema viene equipado con una unidad de almacenamiento que aporta energía cuando eso sucede. Pero, como la autonomía de este equipo es de algunas horas, todavía se hace necesario contar, en caso de cortes prolongados, con la asistencia de un grupo electrógeno propio.
¿Cómo se controla la casa?
Un dato curioso y confortable al mismo tiempo es que todo el sistema puede ser programado desde un teléfono, que si es celular le da al asunto mucha más aura de ciencia ficción todavía. Así, a distancia, es posible programar todo el funcionamiento de la casa, y aún más: si se conectan sistemas de seguridad en video al sistema pueden obtenerse imágenes de los interiores o exteriores de la casa en tiempo real en una laptop, las hoy cada vez más usadas computadoras de tipo portátil.
En suma, las posibilidades de combinación son casi infinitas. De este modo pueden desfilar ideas que tengan que ver con el acondicionamiento de la temperatura de los ambientes (calefacción y refrigeración), con una sesión de cine hogareño i corrimiento automático de cortinas, apagado de luces, encendido de televisor y y video), y muchos más etcéteras.
¿Cuánto cuesta una casa inteligente?
Entre diez y veinte mil dólares, y por ahora es una posibilidad casi excluyente de los habitantes de los países más industrializados. En nuestras latitudes, las casas y departamentos que hoy se construyen todavía no contemplan la instalación agregada para ubicar estos dispositivos. A las personas que adquieren este sistema, las empresas proveedoras suelen darle varios meses para poder amoldar el software -los programas que alimentan la computadora- apropiado a los requerimientos específicos de cada uno.
Es sólo cuestión de tiempo. Quizás, en un futuro no muy lejano, hasta se haga realidad en cada hogar la existencia de Robotina, aquella doméstica autómata de delantal y cofia que intentaba hacer más placentera la vida de los personajes de cierto dibujito animado. |